Mostrando entradas con la etiqueta Rafael R. Costa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rafael R. Costa. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de abril de 2016

#1 Entrevista a Barbara L. Shackleton, protagonista de La novelista fingida, de Rafael R. Costa

Me encuentro en el Korsakoff apurando los últimos tragos de mi refresco mientras observo que un grupo de mujeres me miran y cuchichean entre ellas. Creo que mi indumentaria no debe ser la apropiada, o quizá estén destripándome por estar sola en un bar. Mi cita se retrasa. Intuyo que quiere hacerse la interesante, pues sabe de mis ansias por entrevistarme con ella y la admiración que le profeso. Fuera hace frío. Es por ello que el vaho de la cristalera me impide ver si se aproxima por alguna de las calles aledañas. Los minutos pasan y la espera se me hace eterna. Además, los cuchicheos comienzan a angustiarme. Justo cuando doy el último trago a mi copa con intención de abandonar presta ese ostentoso lugar, el tintineo de la puerta me obliga de forma involuntaria a girar la cabeza con el deseo de reconocerla. Y ahí está. Viene con un abrigo de piel negro y un sombrero encajado hasta las cejas. Antes de siquiera cruzar  saludos, el camarero se acerca para ayudarle a quitarse el abrigo y retirarle la silla. Diría que es un gesto muy cortés si a mí no me hubiese ignorado cuando llegué hasta el punto de tener que acercarme yo misma a la barra para pedir mi consumición. Siempre hubo clases, pensé. Se sienta frente a mí y, tras encenderse un pitillo y pedir al sirviente un Vodka ucraniano, la gran Barbara L. Shackleton se lanza:

B: Aquí me tienes, querida. Dispara.

C: Buenas tardes Señorita Shackleton, espero no haberla importunado con mi insistencia, pero como sabe, somos muchos los lectores que tras conocer su historia nos quedamos con ganas de saber más de usted. Entiendo que al aceptar la propuesta, consciente que le haga una serie de preguntas que quizá no sean del todo de su agrado. De sobra sabe que me inquieta. Intuyo que detrás de Barbara L. Shackleton, mucho más allá de Rita Amber, existe una niña capaz de justificar (o no) su comportamiento. Hábleme de su infancia; familia, amigos, etapa escolar…

B: Querida mía... deberás disculparme porque no conozco a ninguna señora Amber... Hablas de justificar mi comportamiento cuando es la vida la que debiera justificarse.  Hay personas que se adaptan al mundo: son la mayoría, y lo hacen para sobrevivir; otras, adaptan el mundo a sus necesidades... y lo hacen para transformarlo. ¿Hay mayor justificación que la de mover adecuadamente las fichas en el tablero? En cuanto a mi infancia no encuentro nada sobresaliente en ella, fui como cualquier chica de Chicago, cuyo padre era arquitecto y su madre redactora de una revista de modas...  la dejan huérfana con diez años. ¡Un accidente de tráfico, querida!  Estudié en los mejores colegios de Illinois y mis primeros escritos se publicaron en los periódicos de secundaria. ¡Mi profesora insistía en que debía publicarlos!
Conté con los amigos necesarios en cada etapa. Verás... querida, los auténticos amigos son escalones... una vez que has conseguido subirlos, cambias de amigos que te aporten nuevos escalones. Es fácil. Y muy necesario. Aunque no me avergüenza decir que era muy popular y respetada.

C: ¿Recuerda a su primer amor? ¿Cuándo y qué sucedió?

B:  Jajaja... No... Me resultaría imposible porque... bueno, de mí se enamoraban en grupos, llegué a corresponder a tres chicos distintos y a los tres les decía que eran el único. Eran un poco bobos, pero ellos me dieron los primeros besos y con ellos me fumé el primer cigarrillo.
Se muestra distante. Me hace sentir inferior solo con su mirada. Pido un nuevo refresco para aclarar mi garganta y tragarme el nerviosismo. Continúo:

C: ¿Quién es la persona a la que más ha odiado y por qué?

B: Odio a poca gente... El odio es un sentimiento, prefiero que me resulten indiferentes. Pero si algo odio, o a alguien... ¡sí!, a esos escritores que se creen con pluma de oro y en realidad usan un palito untado con yesón de paloma. ¿Quieres un ejemplo? Stephan Wells...

C: ¿ Y a la que más ha amado?

B: ¿A la que más he amado? Me ocurre igual que con el odio... prefiero la indiferencia, pero reconozco que tuve una buena amiga... quien me presentó a una fantasma que se cortaba el pelo como un muchacho, llamada... Ya no lo recuerdo, querida; deberías leerte mis novelas. 

Se hace un silencio. Claro que sé de quién habla, pero no insistiré. Tras estas confidencias se muestras intranquila, actitud que me hace verla mucho más vulnerable. Prende otro pitillo que encasqueta en su larga boquilla y con un gesto pide al camarero que rellene su copa. No sé si será bueno seguir en esta línea sentimental. Trato de cambiar de tercio para que no se sienta violenta.

C: En los momentos previos a vencerte al sueño, ¿cuáles suelen ser sus últimos pensamientos?

B: Siempre escucho una botella de champán al descorcharse. Y música, relajante, una canción de Peg La Centra... Bailo... en un gran salón, todos me miran, doy vueltas, hay luces y luego me duermo.

C: ¿Recuerda lo que sueña? Y de ser así, ¿cuáles son sus sueños más recurrentes?

B: No suelo prestar atención a los sueños. Estoy muy ocupada, querida. Si acaso caballos blanquinegros...  Sí, cabalgando en un caballo blanquinegro por la orilla del mar... Y a veces con montañas de mi próxima novela, montañas grandes como las pirámides... Bueno, una vez soñé que era la protagonista de una ópera... Pero, en definitiva, los sueños no son importantes. Cuando me miro al espejo sé que esa no soy yo, sólo es un reflejo. Yo soy quien se mira al espejo, no la imagen reflejada. ¿Puedes pedirme otro vodka, por favor? Pues ocurre igual, yo soy la que despierta, la que sueña, no lo soñado.

Me apresuro a pedir su consumición, haré lo que me pida mientras siga respondiendo a mis preguntas. El momento que estoy viviendo es impagable.

C: Señorita Shackleton, descríbame cómo es para usted la vida perfecta y el mundo ideal.

B: Conservar la belleza, el talento y mi mansión cerca del mar. El mundo ideal es una masa de lectores ansiosos por leer mi próxima novela, pero alejados de la entrada de mi casa. Escribo para ellos, pero no los quiero aquí. Son vulgares. Si fueran interesantes serían escritores, ¿no? Pero son simples lectores, ese sería el mundo ideal.

Creo que se muestra molesta por no haber entrado aún en temas literarios. Ella es la gran Barbara L. Shackleton, y una simple lectora, lejos de dorarle la píldora y alabar su trabajo, se está metiendo en temas personales. Vuelvo a cambiar de tema radicalmente.

C: Aparte de la gran novela que todos conocemos, ¿de qué historia ya escrita le hubiera gustado ser autora?

B: De las Mil y Una Noches... Aunque yo hubiese ampliado un millar de noches más, y Scherezade habría sido decapitada finalmente.

C: ¿Qué hubiera hecho para conseguirlo?

B: Supongo que engatusar al Califa. Es muy sencillo. Los califas no suelen tener talento.

C: ¿Cree que es suficientemente buena para conseguir el éxito por tus propios medios?

B: No sé qué pretendes decirme, querida. ¿Vender varios millones de libros no te parece suficiente? ¿Mis propios medios, dices? Jajaja... ¿Acaso piensas que tengo una varita mágica? Los lectores me quieren, me adoran. Dame cualquier panfleto, por malo y ridículo que resulte... si yo lo firmo ellos lo comprarán. Quieren ver mi nombre: Barbara Shackleton... Prefieren el envoltorio al bombón. ¿Seguro que eres periodista?

Me disculpo por si se ha sentido ofendida. Me agarro a la excusa de estar haciendo mi trabajo. Asiente con desgana y, con un gesto de cabeza, me invita a que continúe:

C: ¿Sobre qué personaje, influyente o no, le gustaría escribir?

B: Supongo que escribir la vida secreta del Presidente de los Estados Unidos...

C: ¿Se arrepiente de algo?

B: ¿Por qué habría de arrepentirme?

Aunque podría indagar mucho más, creo que esa respuesta lo dice todo. No finge ser fría, lo es. Continúo como si tal cosa. Aunque podría estar horas impregnándome de su misterio, lo mejor será acabar la entrevista cuanto antes.

C: Literariamente hablando, ¿cómo sería el asesinato perfecto?

B: Convencer a tu enemigo para que se quite la vida.

C: ¿Y la muerte perfecta?

B: La muerte perfecta es no morir y permanecer hermosa. Esa es una duradera, muy duradera, manera de morir, ¿no crees, preciosa? ¿Tú escribes novelas? ¿No? Tal vez deberías intentarlo.

Alimento su ego haciéndole saber que a su lado no soy nadie. A partir de aquí la conversación se torna intrascendente. Se toma el tercer vodka. Enciende su cigarrillo encasquetado en su larga boquilla y me suelta el humo a la cara. Ahora es ella quien me pregunta, añadiendo de nuevo seriedad a la charla:

B:¿Seguro que no escribes novelas? Deberías intentarlo. Necesito una chica, una secretaria que no sea perezosa. Dime cuánto ganas haciendo estas entrevistas y yo te pagaré el doble. Ya sabes dónde resido. 

Click en la imagen para adquirir la novela

Muchísimas gracias, Rafael, por acceder a participar en otra de mis tantas locuras.

domingo, 3 de abril de 2016

El niño que quiso llamarse Paul Newman, de Rafael R. Costa

“Una novela evocadora, donde el recuerdo y lo psicológico forman un matrimonio perfecto para crear  un personaje magistral”.

Click en la imagen para adquirir el libro

El niño que quiso llamarse Paul Newman; Premio Onuba 2005

SINOPSIS
En la infancia se consolida la totalidad de los cimientos que soportarán nuestra existencia, y a veces actúa proyectándose más allá del tiempo.
Un personaje en descomposición, a causa del alcohol y los fracasos, se aferra a lo único que todavía es capaz de sostenerlo: sus propios recuerdos, su mundo distorsionado.
Un niño, que quiso llamarse Paul Newman en detrimento de su verdadero nombre, amparado por su singular abuela María, se transforma en un hombre acabado que acaso no existió... 

OPINIÓN PERSONAL
Otra novela de Rafael R. Costa que me ha fascinado, no solo por la trama narrada en primera persona dominando el flash back a su antojo, sino por lo que se esconde detrás de cada personaje y la sencillez narrativa. Un auténtico dulce.
Este autor, que me tenía acostumbrada a una narrativa añeja y delicada, ahora me sorprende con la naturalidad de su pluma. Consigue que veamos detrás de un hombre amargado y autista a un niño feliz, con las preocupaciones propias de su edad pero enamorado de su austera vida. Sin pretensiones aunque con muchos sueños, capaz de afrontar los retos con valentía y fiel a la época que le tocó vivir. Todo lo contrario al hombre en el que se convirtió con los años; paranoico, antisocial, oscuro… ¿A qué se debe ese cambio? El niño que quiso llamarse Paul Newman te lo cuenta de una forma deliciosa.
Como me sucede siempre que leo algo del autor, lo mejor para mí son sus personajes. La abuela María tiene ese algo que hace que la reconozcas al instante, un poso en blanco y negro que te invita a hurgar en el recuerdo. Este personaje ha conseguido algo fascinante en mi "yo lector", y es que he sentido nostalgia de lo no vivido. Me hace pensar en su verdadera existencia y en todos los secretos que guardaría bajo sus arrugas y su pelo cano. Por otro lado, me reconocí en el amor que siente su nieto hacia ella. Un sentimiento que no se puede comparar con ningún otro, pues va más allá de los establecidos por los lazos familiares, algo que muchos conocemos pero no somos capaces de explicar. Sobra decir que ese amor es recíproco, pues la vida de la abuela María gira en torno a ese niño, aunque en su pasado existan momentos imposibles de borrar. Verdades que se convierten en fábulas, mentiras que disfrazan momentos dolorosos, incluso recuerdos que se distorsionan con la intención de pintar una bonita historia que contar.
 Por otro lado tenemos a ese hombre insensible, incapaz de mostrar cariño a nadie, encerrado en su mundo de vasos de cristal y ceniceros repletos de colillas, modorro, hueso… Un despojo de su propia vida. Resulta imposible creer que ese niño que se encontraba bajo las faldas de la abuela María se haya convertido en ese ser tan detestable, al que su familia no le importa nada, humilla a su mujer, ignora y hace de menos a su hijo… Pero el pequeño traidor no siente lo mismo por su padre y se lo hace saber de una manera sorprendente e inimaginable.
Y no digo más.
Bueno, sí.
Digo que amo a esas abuelas que hacían una sopa maravillosas con las cabezas del pescado, que te guardaban el culo del salchichón con su cuerda y todo para la merienda, que te daban buches de café y algún que otro trago de copas con misterio… ¿No eran maravillosas? Desde hoy, la abuela María será un poquito mi abuela también. Solo por los buenos ratos que me ha hecho pasar no merece menos.
Y la conclusión que saco de esta lectura es que leer a Rafael R. Costa es no equivocarse. Es disfrutar tanto del contenido de la obra como de los ingredientes con los que la guisa. Para mí, un deleite absoluto.

viernes, 21 de agosto de 2015

La novelista fingida, de Rafael R. Costa

"Una novela fresca y cautivadora. Un imprescindible"


SINOPSIS

Barbara L. Shackleton, antes Rita Amber, consiguió un éxito abrumador con su primera novela. Se vendieron millones de ejemplares y la historia fue llevada al cine, con buen presupuesto y una otoñal Bette Davis como estrella rutilante. 

Durante unos años vivió de esa fama y hasta mereció el Premio Pulitzer de 1972. Cuando sus millones de lectores, así como su editor, le piden la segunda parte se refugia en su mansión de Long Island. 

Allí se abastece de una docena de máquinas de escribir, y compra muñecas antiguas a las que corta el cabello con unas tijeras para hacerlas parecer a la protagonista de su libro. 

La inesperada visita de un conocido hará que la novela que la llevó a la cumbre literaria muestre sus secretos. 


OPINIÓN PERSONAL

El concurso indie de amazon está dando para mucho en lo que a lecturas se refiere, pero no es esa la razón por la que me lancé a leer esta novela. Lo hice porque desde que leí La interpretadora de sueños, supe que todas las obras de este autor acabarían cayendo en mis manos. Hasta la fecha, he leído cuatro de sus obras, aunque las tengo todas en mi poder, y he de decir que Rafael R. Costa es el mejor novelista contemporáneo con diferencia.

La novelista fingida me ha sorprendido muchísimo, ya que el autor perfila con delicadeza su ya conocida calidad literaria, pero además, da un vuelco a su tradicional estilo saliendo victorioso. Me explico: Si por algo se pueden identificar las novelas del autor es por la precisión con la que describe los detalles, los escenarios y a sus personajes, esto hace que cada uno de ellos cobre vida más allá del papel. Tiene la facilidad de escribir cientos de páginas sin causar el aburrimiento en el lector, manteniendo el ritmo narrativo de una forma asombrosa. Sus novelas siempre están perfectamente documentadas, pero no luce esta característica de forma cansina o pedante, sino que hace que el lector pueda pasear entre sus páginas de una manera ágil y acompasada. Y en el caso de La novelista fingida, además de todo esto, nos deleita con un aire vintage y una armonía narrativa que nunca he visto en ninguna de sus obras.

Los personajes femeninos son potentes, únicos, tienen una fuerza sobrehumana desbordante... Admito que nunca me he encontrado con perfiles tan auténticos, con tanta personalidad y deslumbrantes. Con esto no quiero desmerecer a los personajes masculinos, pero todo aquel que lea esta novela estará de acuerdo conmigo en que la raza que tienen las féminas en estas páginas es deliciosa. Desde Barbara hasta Bette Davis... Todas encandilan y dan vida a una historia que consigue que el lector cambie las letras por imágenes, como dije en la reseña de otra de sus novelas; esta historia es digna de ser traspasada la gran pantalla.

Otra cosa que me ha parecido sublime es la abundancia de diálogos y su calidad. Cosa a la que tampoco nos tenía muy acostumbrados (me refiero a la abundancia, no a la calidad, esa siempre está). En otras ocasiones, el autor actúa más como narrador, pero con La novelista fingida, ha dejado que sean los personajes los que marquen el ritmo narrativo, sin prisa, sin ocultar nada, con todo lujo de detalles y al ritmo que ellos marcan. Y es por eso que, mientras lees, puedes escuchar las voces, ver los gestos, las miradas, interpretar los silencios.

Si tuviera que definir esta novela no sabría cómo hacerlo, pues son tantos los componentes que la completan que seguro mi definición no sería justa. Ya no es solo lo que el autor nos cuenta, sino cómo prepara el terreno para que el lector, por su parte, siga construyendo detalles de la historia mentalmente, y conseguir esto, es grandioso. 
Y vuelvo a insistir en el giro que el autor ha dado a su prosa, convirtiendo esta en una novela fresca, trepidante, un viaje fascinante que hace que galopes sobre sus páginas a la velocidad del rayo sin darte apenas cuenta. El suspense se mantiene a lo largo de toda la novela, siendo el protagonista absoluto de la obra, pero sin desmerecer los toques de acción y los psicológicos. A través del personaje de Barbara, podremos descubrir los recovecos de una mente, no sé si enferma, pero sí inestable. Y esto lo digo porque, a pesar de que cualquiera la tildaría de loca y despiadada, he podido ver cómo, detrás de este personaje, se esconde mucho más de lo que el autor nos cuenta. Esa es la grandeza de los personajes mágicos, esos que solo los maestros son capaces de crear.

Decir que recomiendo esta novela es poco, porque si en mi mano estuviera, obligaría a cualquier lector a pasear por sus paginas, haciéndoles ver que, a partir de ese momento, nada de lo que lean será suficiente. Porque la experiencia que los años han dejado en la pluma de este autor, a mi parecer, es insuperable.

SOBRE EL AUTOR

Rafael R. Costa (Huelva, 1959) Bibliotecario en Huelva, actividad a la que dedicó cinco años, y abandonó para irse a Madrid, hace 23 años para dedicarse por entero al oficio de escribir. Comenzó su primera novela con doce años, y asimismo sus primeros poemas. Tiene varios libros de poesía publicados, resultado de premios obtenidos, entre los que destaca Cirea, aunque sus grandes poemas están inéditos. Ha publicado dos novelas, también como resultado de premios obtenidos: El caracol de Byron y El niño que quiso llamarse Paul Newman. Alejado del mundo editorial convnecional, ha decidido publicar algunas de sus novelas en Amazon Kindle, con merecido éxito.


CHARLANDO CON ÉL

Advertí al autor sobre la publicación de esta reseña y, muy amablemente, accedió a responder algunas preguntas, este es el resultado:

La novelista fingida es una de las novelas que acumulan más comentarios positivos en amazon. ¿Dónde crees que reside el éxito de la novela? ¿Cuáles son sus puntos fuertes?

Los puntos fuertes son: la categoría de los personajes, que están bien definidos, la agilidad de los diálogos, y una prosa brillante. Cuando la cosa funciona, quien lee sabe perfectamente qué personaje está hablando y quién contesta sin necesidad de anotar los nombres. Igualmente los escenarios deben de ser creíbles, atractivos, fáciles de imaginar y algo hechizantes, para que quien lee se sienta allí; sea el Korsakoff Bar, la mansión Halcyon Violet o las oficinas de la editorial Harper Collins.

Como he dicho en la reseña, me apasionan los personajes femeninos de tus novelas. ¿Cómo haces para que el resultado sea tan potente? ¿Te inspiras en mujeres reales?

Observo. Gran parte del trabajo de un novelista es observar, oír, estar atento a los detalles nimios. SI alguien grita todos oímos, pero el novelista se fija en qué manera abre la boca, si cierra los ojos en el alarido, si mueve las manos, cómo respira. Si lleva reloj, anillos, pulsera, un bolso o un pañuelo,  cómo viste, si abre los pies al caminar... etc. Analiza puntos que pasan inadvertidos y que luego aplica a sus personajes.
Y sí, me inspiro en mujeres reales que yo convierto en mujeres de novela.
 Me gustan los personajes con fuerza. Barbara Shackleton la tiene, sin duda. Pero también Alice Bruma, o Vera Borodowsky. Y no digamos Bette Davis.
 Te contaré como primicia que la agente literaria Vera Borodowsky existe de verdad. Pedí permiso para usar su nombre y características en la novela y me fue concedido. Hoy día es una bella anciana de Miami. Madre de una escritora amiga y admirada.

¿Cuáles son los ingredientes que debe tener una novela para cumplir tus expectativas como lector? ¿Es lo mismo que ofreces a tus lectores o te adaptas a la demanda literaria del momento?

Yo no me adapto. Persigo que los lectores se adapten a mi forma de entender la escritura. Me gusta la calidad. Y yo ofrezco calidad. De hecho, la moda hoy día exige novelitas románticas y eróticas que no tienen ningún peso literario excepto el de evadir a lectores que no buscan nada más. Se las llevará el viento. De igual manera que hay escritores de calidad hay lectores de calidad.
Como lector, una buena novela tiene que tener, al menos, varios requisitos. Uno es que no aburra. Esto es esencial. Si aburre se acabó. Otra es que la primera página sea muy buena y que la segunda intente ser mejor que la primera. Que se note el esfuerzo. Y el talento: se tiene o no se tiene. Es una marca, un lunar, o el color de los ojos: se tiene o no.
Que los personajes sean potentes, como dices arriba. Los escenarios creíbles; que contenga cromatismo léxico, que sorprenda, que ensueñe, que anestesie al lector.
Cuando se concluye una buena novela, sea a la hora de escribirla o de leerla, hay que suspirar y exclamar: Ufff... Si eso sucede es buena señal.

¿Qué opinión te merece el panorama literario actual?

Actualmente leo pocas novelas. Aunque me acabo de terminar una extraordinaria de Ana Belén Rodríguez. Desde mi muy personal perspectiva el escritor español está más dotado para la poesía que para la narrativa. Con esto quiero decir que en España siempre hubo muy buenos poetas pero rara vez muy buenos novelistas. No hemos tenido un Victor Hugo, un Tolstoi, un Günter Grass, un Kafka o un Sholojov... Aunque la entrada de la plataforma Amazon ha hecho emerger muchas novelas. Y, lógicamente, también las hay buenas. No puedo leerlas todas.

Si formases parte del jurado del concurso indie de amazon, ¿cómo tendría que ser la novela ganadora?

La novela ganadora debe tener dos propiedades esenciales. La primera es que venda mucho. La segunda es que sea buena. Y eso no se puede separar, porque se contenta a la editorial y al posible lector. Aquel título que consiga mejor media de esos dos parámetros se proclamaría vencedora.

¿Por qué debería ganar el concurso indie de Amazon La novelista fingida?

Pues mi novela La novelista fingida debería ganar porque es la mejor. Esto lo digo con la boca pequeña, porque no he leído ninguna otra que se presente. Y no lo haré hasta que concluya el concurso. Yo digo que es la mejor y la mayoría de los lectores también lo dicen. La media de estrellas es abrumadora.

Ha sido un placer, Rafael.


Muchas gracias,
Rafael R. Costa.

Para finalizar, con un jugoso sorteo, ya que, entre todos los lectores que dejen su comentario en amazon, el autor sortea una preciosa boquilla de fumar estilo Barbara Shackleton. Preciosa. ¿Te lo vas a perder?


 Para acceder a la compra directa del libro, pincha en la portada de arriba.




viernes, 28 de marzo de 2014

El cráneo de Balboa, de Rafael R. Costa

Si me sorprendió La interpretadora de sueños, hasta el punto de aventurarme a decir que sería la mejor novela que leería este año, era porque no conocía el resto de historias que Rafael R. Costa tenía que contarme.

Hoy os traigo una novela que llegó a ser finalista del premio Planeta, ahí es nada. El cráneo de Balboa, una historia apasionante sobrada de matices y belleza literaria.

PORTADA Y AUTOR


La más arriesgada historia de amor surge mientras se está construyendo el Canal de Panamá. Él es un médico español, huido de la justicia después de haber matado a un coronel en un duelo a pistola. Ella sobrevive como enfermera entre una epidemia de fiebre amarilla y su soledad en un hospital de Panamá.
Cómo se construyó ese Canal, qué papel jugó la Masonería en esta historia, toda la magia y el misterio de un chamán que se dedica a soñar y el primer detective privado español.
Páginas de melodrama, acción, notas de la España de principios del siglo XX y de un país recién independiente al que van a abrir en dos.
Una historia de amor, pasión, desencanto, que pudo haber ocurrido.

MI OPINIÓN

A pesar de ser La interpretadora de sueños  la primera novela de una trilogía, lo cual podía haberme empujado a continuarla, -que lo haré- me lancé a este título por lo atrayente de su sinopsis y su portada. Acerté. Era el libro que necesitaba leer en ese momento.
Literatura pura y dura; se incrusta en las pupilas haciendo que desde el comienzo de la lectura sientas ese ansia viva de leer y leer, incluso a deshoras, en lugares ilógicos. Sentí la necesidad de llevar el libro electrónico en el bolso dónde quiera que fuese, nunca sabía en qué momento podría sacarlo para leer una líneas. 

Esta novela es, cómo decirlo, caviar retórico. Los diversos entornos desde los que esta narrada son tan verosímiles que en ocasiones dudas de haber pisado esas calles, sufres un Déjà vu constante por lo real de los escenarios, cosa imposible, al menos para mi que no he estado en Panamá en mi vida y mucho menos hace un siglo. 

Hablar de los personajes me va a costar trabajo. Creo que me faltan recursos y vocabulario para describir a esos seres que poblaron mi cabeza, y siguen poblándola desde el día que leí la novela, con sus defectos y virtudes, sus desgracias, anhelos, sueños, pasiones, nostalgias, recelos, angustias... No podría hablar solo de los protagonistas, sería tan injusto... Porque cada uno de los personajes de la novela, se enfrenta a su cometido con la valentía de quien, a oscuras, camina sin miedo por un bosque desconocido, haciéndose protagonista en sus escenas, describiéndose de un modo solvente, directo, abriéndose paso por sí solo, como si el autor no hubiese tenido nada que ver. Y esto, amigos, solo lo consigue quien domina el lenguaje a su antojo, quien con arte, maestría y mucha solera, se permite el lujo de ceder la pluma a sus actores sin miedo a errar, pues su mundo intelectual dispone de los engranajes necesarios para que la máquina funcione sola.

El cráneo de Balboa es una novela que recomiendo a todo aquel que disfrute con las lecturas intensas, profundas, con las historias de amor y lucha. A aquellos que estén dispuestos a concentrarse en una lectura que les hará sentir emociones y con la que aprenderán a la vez que disfrutarán leyendo. Esta obra no es un recital para evadirse sin más. Para que me entendáis; tomarse una cervecita y unas olivitas en una terraza al sol está muy bien, pero no lo podemos comparar con una copa de Ribera del Duero y un pincho de jamón ibérico a la luz de las velas con tu pareja susurrándote palabras bonitas al oído.

martes, 14 de enero de 2014

La interpretadora de sueños, de Rafael R. Costa

Me enfrento a una de las reseñas más difíciles de los últimos tiempos. No por la complejidad de la obra, que es deliciosa de principio a fin, sino por ese "quiero y no puedo" que a veces nos empuja a desear contar cosas del libro que sabes que no debes para que los futuros lectores lo descubran por sí solos.

La interpretadora de sueños ha sido el libro con el que he inaugurado mi año lector, y me he dado cuenta que he puesto el listón tan alto que no sé si el resto de libros que lea serán capaces de superarlo. Es una auténtica obra maestra. Pero vamos por partes, que me gusta ser organizadita.


Click en la imagen para la adquisición del libro

SINOPSIS

Poetisa, madre, judía, superviviente del Titanic, e interpretadora de sueños. Sarah Georginas Parker se ve obligada a trasladarse desde la capital checoslovaca a Estados Unidos, con un hijo de doce años, en 1924, meses antes de que muera su amigo Franz Kafka.
En su nuevo país, y ayudada por la Hermandad Hebraica, su vida dará un giro. Conocerá Harry Houdini, a Nancy Cunard, se codeará con la Alta Sociedad neoyorquina y finalmente volverá a Europa, donde pasará un año en un campo de concentración de Praga. 
Una mujer singular, un arcángel, que luchó contra la realidad hostil en una de las épocas más convulsas de nuestro pasado reciente.
SOBRE EL AUTOR

Rafael R. Costa (Huelva, 1959) Bibliotecario en Huelva, actividad a la que dedicó cinco años, y decidió abandonar para irse a Madrid, hace 23 años para dedicarse por entero al oficio de escribir. Empezó a escribir su primera novela con doce años, y asimismo sus primeros poemas. Tiene varios libros de poesía publicados, resultado de premios obtenidos, entre los que destaca Cirea, aunque sus grandes poemas están inéditos. Ha publicado dos novelas, también como resultado de premios obtenidos: El caracol de Byron y El niño que quiso llamarse Paul Newman. Alejado del mundo editorial convecional, ha decidido publicar algunas de sus novelas en Amazon Kindle, con merecido éxito.


COMENTARIO PERSONAL

Al comienzo de la novela, un narrador omnisciente nos sitúa en Praga para presentarnos a la total y absoluta protagonista de la historia, Sarah Georginas Parker, una madre judía que lucha por los derechos de su hijo tras quedarse viuda en aquel famoso accidente del Titanic. Pero su familia política no se lo pondrá nada fácil, hasta el punto de verse obligada a abandonar la ciudad y labrarse un futuro nuevo de la mano de su hijo en América. Allí todo marchará sobre ruedas, pero algo hará que Georginas regrese a su tierra, donde descubrirá, bajo las órdenes del nazismo, las entrañas de la más pestilente amargura.

Leer esta novela ha sido para mi una inyección de literatura en vena. Creemos que las grandes obras literarias se esconden tras los más reconocidos maestros y obviamos que entre nosotros, a un palmo de distancia, tenemos escritores que son capaces de hacer sombra a grandes figuras literarias. Quien haya leído esta obra sabrá que no exagero. Y lo mejor de todo, es que tengo entendido (por voces que entienden de esto) que La interpretadora de sueños, no es la mejor obra del autor, lo cual me llena de orgullo, ya que sé que en un futuro no muy lejano volveré a disfrutar de las artes de este escritor al que, desde este momento, paso a llamar maestro.

Y lo digo porque leer a Rafael R. Costa es un continuo aprendizaje de maestría y una más que saludable manera de integrarte en el mundo de la literatura. Tras esta novela en concreto se esconde una historia conmovedora que de la mano de su protagonista, Sarah Georginas Parker nos adentrará en un mundo de lucha, sueños, ambición, entusiasmo, valentía, creencias, coraje y anhelos.

Tengo que destacar algo que para mi es muy importante en mis lecturas, siempre lo comento, y son los diálogos; son exquisitos. Qué calidad, qué buen cultivo, qué elegancia, qué control...
La abundancia de ellos hace que la lectura sea coser y cantar, las páginas se van sucediendo sin que apenas te des cuenta y la nitidez de los mismos, sin enroscamientos ni florituras, ayuda al lector a meterse en la historia como uno más, pudiendo oler el humo del tabaco que fuma Georginas o los inciensos de su gabinete, o sintiendo la caricia que le da a su hijo cada noche cuando le encuentra en su cama dormido con sus prismáticos de otear gaviotas.

Es un libro que va de menos a mas, bueno, quizá esa no es la expresión, pero no sé como definirlo. Quiero decir que empieza fuerte, y su ritmo no decae, al contrario, va ascendiendo, sin notar que sobre ni una sola de sus páginas, hasta culminar en un final apoteósico e inesperado que no dejará a nadie indiferente. 
No puedo por más que quitarme el sombrero ante el autor y catalogar este libro como una auténtica obra maestra.

CONCLUSIÓN FINAL

Poco más puedo añadir a lo dicho, La interpretadora de sueños es una novela potente, desgarradora, impactante, arrolladora y totalmente recomendable a todo aquel que disfrute de la historia y la amistad, la lucha y el poder, la injusticia y el valor, el sacrificio y los sueños. Porque qué es la literatura, sino un sueño formado de la más hermosa de las mentiras...



¡Ahora puedes seguirme en mi 
FACEBOOK y en 


donde te esperan sorpresas, sorteos, juegos, literatura y mucho más!



jueves, 2 de enero de 2014

El orden de los factores no altera el producto

Soy muy poco navideña, creo que ha quedado claro en mis últimas entradas al blog, ya que no he dedicado ni una sola a esta festividad. Pero algo que si me gusta es aquello de enumerar mis metas y ver cuánto avancé el año pasado y lo que me queda por andar hasta alcanzarlas. Como lectora, el 2013 no ha sido un año muy productivo en lo que a número de lecturas se refiere pero sí enriquecedor, pues he sabido elegirlas con gusto y buen ojo. En este año he descubierto a una gran escritora como es Antonia J. Corrales, leyendo su novela As de corazones, la cual me ha enseñado a quitarme muchos prejuicios y a leer desde varias perspectivas al mismo tiempo. Es de esas novelas que enganchan de principio a fin y saboreas cada una de sus páginas como si en una heladería, el dependiente te diera a probar una cucharadita de cada uno de los sabores que tiene expuestos en la vitrina. Por supuesto, mi experiencia con ella no quedará ahí.

En el año que hemos dejado atrás, también he confirmado que Mercedes Pinto Maldonado es y será mi escritora por excelencia. Su obra y la perfección de su escritura se lo han ganado a pulso. Pretérito imperfecto y El fotógrafo de paisajes han superado cualquier expectativa que podía tener sobre su obra y su maestría. Además, he confirmado que su amistad no tiene límites, y todos aquellos que valoréis la amistad verdadera como un bien preciado y de valor incalculable sabréis lo que eso significa.

Por fin, 2013, me dio el empujón que necesitaba para comenzar a escribir, no sé si bien o mal, eso ya lo juzgaréis aquellos que decidáis leerme, lo que está claro es que lo hago con pasión y entrega, y en ocasiones siento que es lo único que sé hacer, a pesar de llevar casi media vida trabajando en otros menesteres.
Muy pronto saldrá a la luz mi primer trabajo, un libro de relatos con el que solo pretendo resarcirme y demostrarme que sí puedo, y de esta manera animarme a seguir inmersa y constante en la novela que me traigo entre manos y que me tiene totalmente entregada.

Y para 2014 tengo muchas ganas de leer varias obras que, sin conocer aun el orden de lectura en el que las leeré, todas ocupan en mi mente el mismo interés, y éstas son:

*Terminar de leer La interpretadora de sueños, de Rafael R. Costa, otro de los autores que me presentó 2013 y que mi andadura sobre su obra no acabará con esta novela.


*Estrenarme con Mayte Esteban con dos de sus obras, Detrás del cristal y La arena del reloj.


*María José Moreno también será una de las autoras que conoceré este año con sus obra Bajo los Tilos y La caricia de Tánatos.



*Ramón Betancor está muy pendiente de saber cual será mi opinión sobre su obra Caídos del suelo.


*Dos novelas me esperan de Victor J. Maicas, La playa de Rebeca y Mario y el reflejo de la luz sobre la oscuridad.


*Haré un homenaje a mi abuela que falleció en agosto de 2013 leyendo uno de sus libros favoritos, La Reina, de Pilar Urbano.


*Sí o sí , leeré  La montaña mágica, de Thomas Mann.


*Y tampoco se me escapará El niño de la peonza, de José Barceló.


*Y por fin, gracias a un buen amigo, ya que mi kindle nunca me lo ha permitido, podré leer El talento de Nano, de Mercedes Pinto. Su primera obra publicada. ¡¡¡Qué ganas!!!



Estas son las lecturas a las que les voy a dar prioridad pero no las únicas que haré este año, está claro. Quiero leer muchos clásicos, volver a mi antigua costumbre de leer obras teatrales y libros infantiles y seguir descubriendo nuevos talentos. Leer, leer y leer, de eso se trata. El orden en el que vayan cayendo en mis manos, es lo de menos. Como veis, las modas me tiran poco. Hay quienes pensarán que me estoy perdiendo grandes libros por no lanzarme a los estantes de "los más vendidos", pero yo pienso exactamente lo mismo de quienes no leen a nuestras futuras grandes promesas.

Y vosotros, ¿tenéis algún antojo? ¿queréis recomendarme alguna lectura para este año?

¡Ahora puedes seguirme en mi 
FACEBOOK y en 
donde te esperan sorpresas, sorteos, juegos, literatura y mucho más!













domingo, 1 de diciembre de 2013

ÚLTIMAS ADQUISICIONES

¡Buenos días!

Empiezo la semana cargadita de energía y con un frío que me río. ¡Madre del amor hermoso! En Madrid amanece helando con una rabia... ¿Qué tiempo esta haciendo por vuestras ciudades? ¿Notáis como nosotros el acecho del invierno?

Bueno, como reza el título de la entrada, hoy os presento mis últimas adquisiciones que, por temas de espacio (momentáneamente), esta vez, todas son en formato digital. Al final han terminado siendo cuatro grandes adquisiciones a precio de risa. Como veis, esta vez he tirado por el producto nacional y prometedor. a ver que me deparan sus obras. Espero ir leyéndolas a lo largo de este mes y poder ir reseñándolas para compartir mis impresiones con vosotros. Ahí van.

AS DE CORAZONES
Antonia J. Corrales 
Precio: 4.74€

SINOPSIS
Un broker que sueña con ser escritor, una enfermera que, a pesar de adorar a los niños, se niega a ser madre y una editora que jamás quiso serlo. Atrapados por un secreto inconfesable que dominará sus vidas. Amor, rencor, traición, superación personal, crítica social y la realidad más cruda y más hermosa. Ayala, Samantha y él: Bastián. ¿Cuántas formas hay de amar? ¿Realmente el amor lo disculpa todo? ¿Es Dios el culpable de nuestras desgracias, o confundimos su nombre y en realidad es el Diablo? As de corazones: tres vidas paralelas contadas en primera persona que encogerán tu alma y se harán un hueco en tu corazón.
LA CARICIA DE TÁNATOS
Mª José Moreno
Precio: 1.00€

SINOPSIS
Mercedes Lozano Rivera es una especialista en psicoterapia interpersonal adicta al trabajo. Hace diez años su novio la dejó a las puertas de la iglesia para casarse con su mejor amiga. Desde entonces trata de llevar una apacible existencia personal y profesional lejos de la familia y de los hombres hasta que una serie de acontecimientos ponen su vida boca abajo.
De pronto, Mercedes se enfrenta a un grave caso clínico de maltrato psicológico sufrido por una de sus pacientes: Marina. Sin saber cómo, se verá inmersa en una vorágine de acontecimientos, y quedará atrapada en la tupida tela de araña de la maldad".
Personajes marcados desde su infancia que intentan sobrevivir como pueden, una partida a dos bandas entre el bien y el mal, lobos disfrazados de corderos, víctima y verdugo, engaños y mentiras… 

LA INTERPRETADORA DE SUEÑOS
Rafael R.Costa
Precio: 2.68€

SINOPSIS
¿Qué haría usted si tuviera que interpretar los sueños al Führer como única posibilidad de sobrevivir?

Sarah Georginas Parker, poetisa, madre, judía, superviviente del Titanic, e interpretadora de sueños tuvo que hacerlo.

Georginas se ve obligada a trasladarse desde la capital checoslovaca a Estados Unidos, con un hijo de doce años, en 1924, meses antes de que muera su amigo Franz Kafka.

En su nuevo país, y ayudada por la Hermandad Hebraica, su vida dará un giro. Conocerá a Harry Houdini, Nancy Cunard y se codeará con la Alta Sociedad neoyorquina, pero el destino la lleva por otros derroteros inesperados.

Una mujer singular, un arcángel, que luchó contra la realidad hostil en una de las épocas más convulsas de nuestro pasado reciente.
EL NIÑO DE LA PEONZA
José Barceló
 Precio: Gratis

SINOPSIS
En la pequeña aldea de Affeln, en Renania del Norte, Alemania, los hermanos Hermann y Hubert Sasse ven pasar su niñez con aparente normalidad, pero es la década de los años treinta y Alemania se prepara para un periodo trágico en la historia de Europa.
La vida del joven Hubert corre paralela a la historia del ciudadano alemán Josef Kaufer Zeller, un antiguo entrenador de fútbol que llega a un pequeño pueblo de pescadores, en España, para comenzar una nueva vida. Pero el bienestar no es más que pura apariencia. Josef se verá forzado a participar en la Guerra Civil Española. En aquellos años de duro combate vivirá un sinfín de experiencias que le llevarán a pensar en el porqué del atroz comportamiento de los hombres. Al finalizar la guerra, Josef regresa a casa para encontrar la pequeña población que le acogió, sumida en la destrucción.
Llega 1940, y con apenas 19 años y en plena II Guerra Mundial, Hubert se ve obligado a vencer los miedos propios de un niño para ingresar en la Kriegsmarine, para posteriormente embarcar en la nave de guerra U-755.
Allí descubrirá la verdadera dimensión de una guerra especialmente cruel y absurda, que llevará al joven a ocultar a los demás su propio miedo a perder su humanidad.
Finalmente, los caminos de ambos hombres se unirán por un capricho del destino, y sus vidas quedarán entrelazadas para siempre. Basada en hechos reales.


¿Qué os parecen? ¿Los habéis leído? ¿Os apetece alguno?

¡Feliz lunes!