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viernes, 6 de julio de 2012

La abuela Lola, de Cecilia Samartín

Buenos días, acurrucados!!

En este caso, la reseña que os presento pertenece a una de las lecturas conjuntas organizadas por Laky en su blog libros que hay que leer. Tengo que decir que me apunté a la lectura porque tanto el título del libro como la portada me cautivaron. Primero, porque en mi familia, mi madre es conocida como la abuela Lola, y al leer el título, como comprenderéis, no pude evitar la curiosidad (luego no han tenido nada que ver la una con la otra), y segundo porque la portada me transporto a una época de mi infancia que sólo podía dejarme llevar por este libro y ver que sucedía. Después de esta reseña me daré un respiro en lo que a lecturas conjuntas se refiere y empezaré a leer un poco más a mi rollo. Lo necesito.
Pues bien, entremos en materia.



Para saber más sobre la autora, pinchad AQUÍ

SINOPSIS


Sebastian sueña con ser un niño igual que los demás, con ser capaz de correr como el viento en el campo de fútbol, chutar la pelota de tal manera que dibuje una perfecta parábola y marcar un gol. Pero su corazón tiene un defecto desde que nació, lo que significa que no puede cumplir sus deseos. No obstante, Sebastian ha logrado encontrar su lugar en el mundo gracias a su excéntrica abuela Lola y al amor que esta siente por la cocina. Ambos preparan juntos riquísimos y exóticos platos puertorriqueños, el país de origen de su abuela. La complicidad que crece entre ambos (un niño enfermo y una anciana) se convierte pronto en un fuerte vínculo que logra unir de nuevo a una familia desestructurada, pues, como siempre dice Lola, «una comida preparada con amor no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma».
Esta es la historia mágica de un niño que aprendió a bailar con la muerte y de cómo las pequeñas victorias de una familia pueden servir para reconstruir corazones heridos de muy diversas maneras. La abuela Lola nos enseña que la diferencia entre la alegría y la tristeza a veces pende simplemente de un hilo frágil, casi invisible. Una historia conmovedora que te emocionará.



COMENTARIO PERSONAL

La abuela Lola es un libro sencillo que nos cuenta la historia de Sebastian, un niño enfermo de corazón que se ve privado de las libertades y los juegos de niños de su edad a raíz de su enfermedad y que, a través de las vivencias y los momentos que pasa en compañía de su abuela, nos hará ver los problemas y las dificultades de otra manera. 
Esta novela es de esas que enternece, emociona y entristece a partes iguales, porque a pesar de que gran parte de su argumento se presenta de forma optimista, el lector no acaba de percibirlo de esa manera, ya que lo que al niño le sucede, al margen de otros asuntos familiares, es un drama en toda regla. Quiero destacar en este caso la habilidad de la autora para conseguir, a través de la descripción y la recreación de ciertas escenas protagonizadas por Sebastian, que el niño no parezca enfermo. Se le describe como un niño fuerte y optimista que no entra en lamentaciones (aunque tenga sus bajones), cosa muy de agradecer, pues en las novelas protagonizadas por niños tengo cierta tendencia a quererlos como si fueran míos, y si la novela está bien plasmada y me llega, como es el caso, sufro con ellos.
De prosa ágil y fluida, esta novela no entra en complicaciones. Es muy llana, sin grandes sobresaltos ni altibajos, es una historia correcta con su comienzo, nudo y desenlace, pero carente de intriga ni emociones fuertes. No lo comento como una mala crítica, es sólo un apunte.
Pero a lo que si tengo que hacer una mala crítica, y siento mucho tener que hacerlo pues sé que este aspecto va a ensuciar mucho la reseña, es a las faltas de ortografía. Otra vez la misma historia. ¿qué está pasando?
Ya no voy a entrar a preguntarme si la culpa será del autor, del traductor, del editor o del panadero. Voy ha hablar como consumidora y que recoja el guante quien crea que tiene que recogerlo. Cuando vuelvo de la frutería y en casa me doy cuenta de que la fruta está en mal estado, vuelvo al establecimiento y el frutero me lo cambia sin problemas. Lo mismo sucede cuando me compro una camisa y en casa descubro que esta desteñida, cuando vuelvo a la tienda con mi ticket me la descambian o me devuelven el dinero. Pero cuando me compro un libro, a un precio considerable (últimamente todos rondan los 20€), y al leerlo descubro que tiene faltas de ortografía (ojo!, no de tipeo, de ortografía), se me queda cara de tonta porque sé que si voy a la tienda a descambiar el libro por otro, éste seguirá teniendo faltas de ortografía, y a no ser que se subsanen en siguientes ediciones, nunca dejarán de tenerlas.
No es trabajo del lector, pues nadie nos paga para ello, corregir libros para mejorar sus futuras ediciones. Nosotros somos consumidores que pagamos por un producto y nuestra única obligación es la de tratar de disfrutar de ese producto. Nada más. Otra cosa es que el lector, en acuerdo con el autor o la editorial que lo publica, se preste a ello. Ahí ya no me meto, pues de propia voluntad, cada uno podemos hacer lo que nos de la gana.
Al final no quería profundizar en el asunto y he soltado tres parrafadas del carajo. Pero lo tenía que hacer, lo siento, es algo que últimamente se está saliendo de madre.
Volviendo a la novela, que insisto, me ha encantado hasta casi enamorarme, no quiero que se me olvide mencionar lo terriblemente delicioso que me ha resultado el tema de las recetas de cocina. Las he saboreado, olido, paladeado y disfrutado como si me las estuviera comiendo. En ocasiones, me han dado un hambre inmensa, y eso es algo que rara vez he experimentado con un libro. Y ésto es sólo mérito del buen trabajo de la autora. La felicito por ello.

CONCLUSIÓN FINAL

Recomiendo esta novela sin excepción. Es una novela que genera sentimientos y emociones, con unos personajes magistralmente perfilados y que se hacen querer. En la reseña apenas he hablado de ellos porque al tratarse de una novela tan sencilla, la propia descripción de los mismos podría se un spoiler innecesario. Lo mejor es que leáis la novela y los conozcáis vosotros mismos.
Se me hace difícil encasillar la novela en un género concreto pues para mi ha sido algo dramática pero a la vez romántica... en fin, creo que os dejaré con esta frase extraída de planetadelibros.com que dice:

                 Una novela evocadora y mágica que no podrás dejar



Para servirles