martes, 1 de marzo de 2016

Una mujer

Una mujer bonita es aquella que no necesita tacones para sentirse grande, aunque los use para verse más femenina, es esa que usa el lápiz negro para dibujar sus sueños sin importarle que se gaste y no le alcance para pintarse la raya del ojo, la que se sujeta el pelo en una cola cuando le incomoda, a pesar de saber que luce más guapa con el pelo suelto.
Es aquella que se reconoce ante el espejo y no necesita hacerse quinientas fotografías hasta verse guapa en una de ellas y subirla a las redes sociales, la que acepta los piropos sin falsa modestia, la que sonríe y llora solo cuando le apetece. Es aquella que, aun sabiendo que las calorías aterran a sus semejantes, se chupa los dedos cada vez que come chocolate y no se castiga por ello.

Una mujer linda es la que no tiene reparos en salir a la calle sin maquillar, la que prefiere pasar dos horas de charla con amigos, o sola con un libro entre las manos, antes que hacerlo delante del espejo intentando ocultar todas sus imperfecciones. La que peina canas con orgullo, no disfraza su mirada y acepta como algo natural que los años le traigan celulitis, patas de gallo o centímetros de más en sus caderas.

Una mujer guapa antepone las emociones a las impresiones, lo sensato a lo banal, el descanso a la imagen, y aunque le gusta verse bonita, sabe organizar su lista de prioridades para que la parte estética nunca le robe tiempo a la emocional.

Una mujer feliz es la que se valora a sí misma sin necesitar que nadie alabe sus virtudes, esa que siempre elegirá la comodidad y rechazará el encorsetamiento. Es aquella que, cuando tenga que mostrarse desnuda ante otra persona, lo hará sin miedo ni vergüenza, pues siempre se habrá presentado como es sin crear falsas expectativas.

Una mujer segura pisa firme cuando va descalza, no titubea si se muestra al natural y decide arreglarse por satisfacción personal. Siempre sonreirá lleve o no los labios rojos y no se verá obligada a cruzar las piernas cada vez que tome asiento.

Una gran mujer es aquella que comprende que auténtico y artificial son antónimos implacables, que la espontaneidad no se estudia y las sonrisas siempre son bellas aunque los dientes no sean perfectos. 

14 comentarios:

  1. Una mujer como tú... Sin nada que esconder y con mucho que ofrecer. Te quiero, mi niña.

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    1. Yo si que te quiero. Gracias por pasarte por aquí.

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  2. ¿Escuchas mis aplausos?
    Besotes!!!

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    1. ¡Hala! ¡Pues sí que los escucho! jejeje Gracias por dedicarme un ratito.

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  3. Precioso texto, escrito por una gran mujer.
    Besos, guapa

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    1. ¡Y tan grande! jejeje Un abrazo enorme, Sara

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  4. Una bonita reflexión, sobre todo para una mujer que se acerca a los cincuenta, y a la que el tiempo y las desgracias vividas ya le pasan factura. Un soplo de optimismo que siempre viene bien.

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    1. Qué gusto verte por aquí, Carmen.
      Al final una mujer se compone de los momentos vividos. Las cicatrices también nos hacen bellas.

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  5. Una gran mujer como tú,bonita por fuera y por dentro.Un abrazo desde el corazón.

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    1. Gracias, guapa. Encantada de verte también por aquí.

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  7. Muy ciertas y bellas tus palabras, como lo son siempre. Mil gracias por compartirlas.

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    1. Gracias a ti por dejar tu huella en este rinconcito.

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Gracias por tus comentarios y opiniones, para todos tendré respuesta.